En una realidad no muy lejana en el tiempo, el gran número de ovejas y cabras existentes en Tresviso provocó la necesidad de usar y aprovechar hasta el último covaju o cueva diseminada por un territorio agreste, complejo de andar, y vertical en muchas de sus zonas; en una época en la que todavía las construcciones en forma de cuadras y cabañas no existían como en etapas más recientes.
En el entorno de los Picos de Europa, en un momento de la historia en el que la actividad ganadera y pastoril ocupaba a la mayoría de familias y hogares, el sustento de estas dependía del aprovechamiento del terreno y de lo que él proporcionaba. Las cuevas eran los lugares de resguardo para el ganado, tanto cuando este se encontraba próximo al pueblo, como cuando pasaba los veranos en las majás de altura. Allí, en las majás, los pastores construyeron cuerres o corrales, y se aprovecharon de las oquedades naturales próximas al lugar de estancia veraniega.
La Cueva La Trapilla puede considerarse como uno de esos ejemplos que confirman que se aprovechaba hasta el último rincón de la peña con fines pastoriles. Su ubicación, colgada sobre un cortado imponente de cientos de metros, o su difícil entrada para el pastor, son aspectos que pudieran hacer de dicha cueva un lugar a evitar; sin embargo, una vez más, la afirmación de que se ocupó y se utilizó hasta el último rincón de la peña encuentra en la Cueva La Trapilla un ejemplo de hasta qué punto esta afirmación es consistente y real.
Que los tresvisanos tuvieron que desenvolverse por un territorio complejo de andar es fácil de entender si uno se interesa un poco por su historia de supervivencia o se preocupa por recorrer el entorno calizo que rodea al pueblo. Que los vecinos de Tresviso humanizaron, dentro de sus posibilidades, hasta el último paraje de su peña es algo muy fácil de ver y demostrar si uno se preocupa por recorrer los senderos que comunicaban los distintos lugares de aprovechamiento pastoril dispersos por ella. La Cueva La Trapilla es un ejemplo más de esta "ocupación" por necesidad del espacio. Conocerla y recorrer los senderos y los pasos acondicionados por los antiguos tresvisanos para llegar hasta ella es una oportunidad para valorar, en su justa medida, el trabajo de aquellos pastores que arriesgaron literalmente sus vidas para salir adelante en un entorno que les daba tanto y a la vez tan poco, incluso en lugares a primera vista hostiles para el ser humano.
La Cueva La Trapilla se localiza al oriente de Tresviso, sobre la Canal Cerrosa y bajo un sendero que en su tiempo tuvo su importancia pastoril, ya que permitía un acceso muy directo a la Canal, Cuesta y Cueva Coseñores, lugares de pasto apreciados por ovejas y cabras, y puntos de conexión con otros enclaves pastoriles como el Tombu Robru o los parajes bajo la Torre Árguma. Para conocer la Cueva La Trapilla, habrá que hacerlo accediendo a dicho sendero, nombrado por algunos vecinos como El Senderu Las Parés El Cantu L´Ardina, que se toma en el lugar conocido como el Cantu L´Ardina, paraje en donde se localizan los restos de varias cabañas ganaderas.
Para alcanzar dicho enclave se puede partir del mismo pueblo de Tresviso en descenso, tomando el Caminu La Peña que baja a Urdón y abandonando este a la altura de Prías o del Coteru La Cruz, desde donde se puede acceder a las Cabañas del Cantu L´Ardina, punto de partida para tomar el sendero antes mencionado. Otra opción factible, más costosa en cuanto al esfuerzo físico a emplear, pero igual de interesante (o más) por la visión que nos va a facilitar de la ubicación de la Cueva La Trapilla, consiste en partir de Urdón y ascender por el Caminu La Peña hasta Tresviso, abandonando el camino minero en el lugar antes mencionado del Coteru La Cruz, desde donde ya vamos a poder avistar las Cabañas del Cantu L´Ardina, lugar desde donde iniciaremos la aproximación a La Cueva la Trapilla.
A continuación, se detalla la aproximación orientativa a la Cueva La Trapilla. El acceso se realiza ascendiendo desde Urdón por el Caminu La Peña hasta el Coteru La Cruz, para enlazar luego con el Senderu Las Parés El Cantu L´Ardina. Esta opción es ideal para ubicar la cavidad, ya que permanece visible desde varios puntos de la subida.
Una vez alcanzado el Coteru La Cruz, dispondremos de una vista inmejorable de la primera parte del sendero de aproximación. Este camino, armado en muchos de sus tramos, permite aprovechar el esfuerzo de los vecinos tresvisanos en una época en la que se contaba con pocos medios materiales para habilitar senderos.
Respecto a la cueva La Trapilla, cabe advertir que su entrada se ubica sobre un cortado de cientos de metros. Por ello, el acceso requiere la máxima atención y prudencia, y resulta desaconsejable para montañeros no acostumbrados a terrenos expuestos.
Iniciamos la actividad en Urdón, punto de partida del Caminu la Peña, la vía de comunicación de Tresviso con el Desfiladero de La Hermida. La subida se realiza por un camino enconchado en muchos tramos, ganando altura progresivamente en revueltas hasta alcanzar la Canal Cerrosa, el lugar desde el que obtenemos la primera panorámica de la Cueva la Trapilla. Esta oquedad, que centra nuestro interés, se avista por encima de la canal, colgada sobre un murallón rocoso que impide la ascensión directa".
Una vez en la Canal Cerrosa, afrontaremos sus revueltas y nos saldremos de la misma en busca de superar el tramo de La Vargona, una cuesta empinada que nos va a permitir abandonar la Canal Cerrosa y salir a La Huezca. Desde este lugar damos vista a gran parte de la ascensión por el Caminu La Peña y volveremos a avistar la boca de la Cueva la Trapilla.
El Caminu La Peña continúa su recorrido por el paraje de Ciavedu y bajo La Cueva Ciavedu, con varias revueltas muy abiertas que nos van a dirigir a un nuevo tramo del camino, en donde la inclinación del mismo toma relevancia de nuevo. En breve se alcanza la revuelta del Coteru la Cruz, en donde se localiza una torreta de la luz muy característica por estar ligeramente inclinada. Hasta aquí, nuestro periplo por el Caminu La Peña."
Una vez alcanzado el Coteru La Cruz, abandonaremos definitivamente el Caminu La Peña para salirnos del mismo por un senderu que sube hacia las cabañas del Cantu L´Ardina, que vemos por encima de nosotros. La entrada al senderu se marca en su punto inicial, nada más dejar atrás la revuelta del Coteru La Cruz. El senderu, marcado por el paso del ganado, sube hasta las cabañas del Cantu L´Ardina, entre las cuales nos tendremos que meter para, por encima de las últimas ruinas, alcanzar el punto en el que un antiguo camino minero se adentraba en la Canal del Cantu L´Ardina, en donde hay varias bocaminas.
Desde este punto en el que nos encontramos, junto a las Cabañas del Cantu L´Ardina, podemos tener una magnífica visión del trazado por el que discurre gran parte del Senderu Las Parés del Cantu L´Ardina, habilitado por los vecinos tresvisanos y acondicionado con una sucesión de armauras para facilitar el paso a animales y a las propias personas. Si nos fijamos detenidamente en el entorno, podremos observar las armauras de piedra, que nos servirán para indicarnos la dirección del camino a tomar.
Dejamos atrás las ruinas de las que fueron unas buenas cabañas ganaderas y atravesamos la Canal del Cantu L´Ardina para afrontar las primeras armauras del senderu que nos va a llevar hasta la Canal Coseñores. La sucesión de armauras a lo largo del senderu muestra la importancia que tuvo este camino en su tiempo, como vía de acceso y comunicación entre Prías, el entorno del Cantu L´Ardina y la zona de Coseñores.
La primera parte del recorrido, bien visible desde el Cantu L’Ardina, nos va a llevar hasta alcanzar un hombro herboso, al que se accede por una armaura habilitada a tal efecto. En este lugar se produce un cambio de vertiente, por donde el senderu, bastante menos marcado, discurre con tendencia a subir ligeramente. Es importante en esta segunda parte del sendero mostrar atención a cómo los animales han marcado el camino con su paso, teniéndonos que fijar en las marcas y desgaste de la roca para no perder la dirección correcta. El trazado, como se ha manifestado con anterioridad, tiene tendencia a marcarse en ligera subida hasta que nos volvamos a topar con nuevas armauras, que nos van a indicar que vamos por el lugar correcto. En este tramo del recorrido conviene prestar especial atención para no perder el sendero.
Alcanzamos un nuevo hombro o cantu, dando vista al otro lado del mismo a la Canal Coseñores, ocupada por varios canchales. Un pequeño sedo enconchado nos marca el lugar de bajada a la canal. Frente a nosotros, al otro lado de la misma, se marca la continuación del sendero que te dirige a La Cuesta y a la Cueva Coseñores