A Yerai, Dumbi, Juanjo y Dani Rodrigo. Ellos son las montañas







En este blog podrás encontrar información acerca de uno de los sectores de Picos de Europa más desconocidos para el montañero amante de "La Peña". Toda la información que contiene el mismo es fruto de años de trabajo, investigación y caminatas por parte del autor de este blog, por lo tanto la información que se da sobre la vertiente lebaniega del Macizo Oriental es fruto de una visión muy personal, basada en las horas y horas de investigación recorriendo cada insignificante rincón que aquí describo.

Mi mayor respeto y agradecimiento a todos aquellos ganaderos, vecinos y PASTORES con los que he charlado y gracias a los que he podido conocer todos aquellos sedos y senderos por ellos recorridos en otras épocas. Ellos son los verdaderos protagonistas de los Picos de Europa. Mucho antes que mineros y montañeros ellos recorrieron La Peña.

viernes, 30 de diciembre de 2016

El Conchizu y el Ciruenzo. Las cumbres de Cabañes.


Casi todas las publicaciones existentes sobre los Picos de Europa marginan u olvidan el pequeño rincón del macizo oriental presidido por las cumbres del Conchizu y el Ciruenzo. Estas cimas suelen quedar al margen de las miradas de los montañeros, debido principalmente a su escasa altura o a su forma redondeada, poco atrayente para un excursionista únicamente ávido de cumbres esbeltas y de alturas superiores.

Es de justicia darnos un pequeño paseo por la vertiente de estas cumbres bajo las que se resguardan los pueblos que sobreviven en sus faldas: Cabañes, Penduso y el barrio de Trescoba.  Este pequeño sector del macizo oriental de los Picos de Europa nos ofrece la posibilidad de conocer rincones y parajes de gran interés para el amante de la naturaleza, e incluso, sin la necesidad de adentrarse en el macizo, nos permite admirar lugares de indudable belleza como el castañar del Habario y el castañar del Llano de San Juan, en la carretera de Pendes a Cabañes, en donde existe una zona de recreo y desde donde podemos contemplar una magnifica panorámica de las cumbres del Ciruenzo y el Conchizu .

El Conchizu y el Ciruenzo con Cabañas a sus pies visto desde el Castañar del Habario. En la imagen se observa la subida por la Cuesta Tiñines, pasando por la cueva de Cuedávanes, hasta alcanzar la cumbre del Conchizu y el acceso desde Cuedávanes a Coarrina (Mina Coarrina) por encima de la Valleja de Los Bodegos 1. Conchizu 2. Ciruenzo 3. La Jorcá
4. Cuedávanes 5. La Valleja Los Bodegos 6. Cuesta Tiñines 7. Pico La Cervid 8. Cuesta Loseros 9. Coarrina 10. Cabañes. 


Para conocer  las poco visitadas  cumbres del Conchizu y Ciruenzo una de las mejores opciones es hacerlo desde el pueblo de Cabañes.  En el mismo pueblo se puede aparcar el coche a su entrada. Una pista hormigonada que encontramos a los pocos metros de entrar en el pueblo comunica Cabañes con el Collao Pelea y Bejes. La pista, de importante pendiente, nos permite pasar por lugares como El Campo, el Joyo la Nogalía, llamado así por la presencia de algunos ejemplares de nogales, y la Pedrillana, antes de acometer los tornos del camino que conduce hasta el Collado Pelea. Según vamos ascendiendo por la misma podemos observar la Valleja de Los Bodegos arriba, lugar que tendremos que atravesar más adelante.


Vistas del entorno de la Valleja de Los Bodegos desde la pista que sube de Cabañes a Collao Pelea


La pista no tiene confusión alguna, se continua por los sucesivos tornos de la misma hasta que llegamos a una zona en donde una barandilla de madera hace de quita miedos ante una caída importante producida por un tajo provocado por la riega el Cueto, que alimenta de agua al río Robejo, afluente del Deva. Unos metros mas arriba nos encontramos con un segundo paso canadiense situado en el lugar conocido como El Coterón del Cueto, pequeño collado con vistas a una serie de invernales y cuadras. La pista aquí desciende levemente y se bifurca en dos: cruzando el arroyo el Cueto continua por un lado en dirección al Collao Pelea, pasando por una nave alargada construida para el resguardo del ganado, la Tená Juanfría, y por otro lado se dirige hacía el pueblo de Allende, debajo de los paredones del Cueto Agero, pasando por el invernal de Janillo, protegido por el Alto la Pica. Tenemos que prestar especial atención en este punto de la ruta, ya que unos 15 metros antes del paso canadiense tendremos que coger un ramal que sale por la izquierda de la pista que nos encamina directamente hacía los contrafuertes rocosos del Conchizu, hacía unas peñas anaranjadas. Para orientarnos mejor tomamos como referencia la existencia de una pequeña construcción,Cabaña de las Cuerres Viejas, habilitada aprovechando el resguardo de la pared y situada en el paraje de Ancuevas, a la derecha de una gran brecha en la peña,Canaleta de las Tejas, en cuya parte cimera existió un registro minero de donde se extraía blenda, la Mina Coarrina.

            Nuestro camino sigue próximo a un vallado y deja la Canaleta de las Tejas y la cabaña de las Cuerres Viejas  arriba y a nuestra derecha, dirigiéndose a través de pista bien visible y con sentido descendente  en busca de trochas de cabras que pueblan la pared sur del Conchizu. 
Ramal de la pista hormigonada que sube desde Cabañes y que se encuentra 15 metros antes del paso canadiense
localizado en el Coterón del Cuetu. Este es el desvió a tomar para penetrar en la Valleja de Los Bodegos pasando
por El Tombu y la Collá del Tombu.

Seguimos el ramal durante unos metros y damos vuelta a un primer contrafuerte rocoso, frente a nosotros nos encontramos ante un pequeño abombamiento de color anaranjado, El Tombu”. 


El Tombu. 
Lugar de paso antes de atravesar la Valleja de Los Bodegos para ascender por la Cuesta Tiñines hasta Cuedávanes


En la base del tombu  existe una cuerria de piedras que permite el resguardo del ganado ovino y caprino. Por debajo de ella varios enormes bloques de piedra desgajados del mismo parecen impedirnos el paso en nuestro camino. A través de los bloques surge una senda de cabras que nos dirige hasta una collada a la izquierda del abombamiento, la Collá del Tombu. La senda de cabras  toma protagonismo y vamos ganando altura hasta llegar a la collada. Ante nosotros aparece una  gravera o pedrera que se entremezcla con un terreno herboso en el que los restos de sendas de cabras y ovejas aparecen y desaparecen borrados por la maleza y los derrubios de piedras. La zona se conoce en Cabañes por  la Valleja de los Bodegos o Los Bodegos. Arriba, en lo más alto, por encima de la valleja, podemos observar una pared vertical atravesada por franjas negras y anaranjadas que nos va a servir de referencia para situar a la izquierda de la misma, bajo un pequeño desprendimiento en la pared, la localización exacta de la  cueva de Cuedávanes (todavía no visible).

Tenemos que dirigirnos hacía dicha pared, visible en toda la subida. Las opciones para llegar a ella son dos. Podemos ascender directamente buscando los mejores pasos a través de la Valleja de los Bodegos, por pedrera y zona herbosa, en donde la utilización de las manos será necesaria para superar algún corto pasaje, o hacer una travesía desde la misma horcada hacía nuestra izquierda, por debajo de una peña vertical en donde crecen algunos ejemplares de encinas, atravesando el pedrero de la valleja por los restos de un viejo y casi extinto sendero de cabras, para alcanzar la herbosa Cuesta  Tiñines , situada ésta por encima del Pico de la Cervid, peña que se asienta sobre Cabañes y que presenta una clara hendidura vertical en su base cuando se ve desde el mismo pueblo, Cueva Jendía.  La segunda opción es más cómoda y menos peligrosa, por lo tanto es la preferible.

Travesía de la Valleja Los Bodegos hasta salir a la Cuesta Tiñines. 1. Cuesta Tiñines 2. Valleja Los Bodegos

Ascendemos por la Cuesta Tiñines llegando a las inmediaciones de la pared vertical que veíamos desde la horcada.  A su izquierda observamos la cueva de Cuedávanes, justo al lado, un pequeño abombamiento que penetra en la roca unos metros servía antaño como refugio de pastores, a la derecha de este nos encontramos con la cueva, con una boca ancha en su entrada que se estrecha y oscurece según se va penetrando en ella. La presencia de estiércol y de ortigas denota la utilización de la cueva de forma masiva para la actividad pastoril.


Cuedávanes


La Cuesta Tiñines y Cuedávanes pueden ser dos buenos emplazamientos para poder observar justo debajo, en nuestra vertical, los tejados rojizos de las casas de Cabañes y del barrio cercano de Penduso. Desde este mirador, divisoria entre las angosturas del desfiladero de la Hermida y la comarca de Liébana, podemos observar la diferente vegetación presenta a ambos lados de la frontera natural. Por un lado, la presencia de encinas como máximo exponente de la vegetación del desfiladero y de sus peñas y por otro lado la suplantación de estos, una vez entrado en el valle, por enormes masas boscosas de hayas, robles y castaños.  


Cabañes visto desde la Cuesta Tiñines

A partir de Cuedávanes el terreno se empina aún más lo que hace que tengamos que agudizar al máximo nuestro sentido y orientación montañera. Remontamos por la izquierda de la cueva hasta situarnos por encima de la misma. El terreno aquí puede presentar dudas. Una canaluca poco marcada se nos presenta como la opción más viable para continuar ascendiendo en busca de la cresta cimera del Conchizu. Ascendemos por ella buscando los pasos más directos y menos arriesgados. En algunos momentos  utilizamos las manos para ayudarnos en nuestro progreso por la peña. Una vez superada la especie de canal solo nos queda seguir ascendiendo hasta llegar a la cresta del Conchizu, lo que hacemos en breves instantes, alcanzando rápidamente su cumbre. En todo este tramo desde Cuedávanes las opciones de subida son variadas, teniendo que buscar siempre la mejor opción.
 Desde la misma cumbre del Conchizu podemos observar una amplia y herbosa collada que separa el Conchizu del Ciruenzo. Hacía ella nos tenemos que dirigir y para ello iniciamos el descenso desde la cima. En breves instantes llegamos a la collada, conocida como  la Jorcá o la Jorcá de Penduso. 

Desde la misma horcada o Jorcá  tomamos una vereda o sendero, muy evidente, que nos va a servir para descender hasta los Puertos de Cabañes, en la otra vertiente del Conchizu y Ciruenzo. Nos estamos refiriendo al sendero de Las Conchas de la Jorcá. Cogemos el sendero para abandonarlo a los pocos metros y remontar una canaluca herbosa a nuestra izquierda, la Valleja Ciruenzo, que nos dejará  en el Llano Ciruenzo y en la cumbre del Ciruenzo. Desde la cumbre podemos disfrutar de una panorámica muy interesante sobre el Puerto de Quión, el Pico  Paña, el Pico del Acero, el Picón, la Pare Corvera y Alto de las Verdinas.

Una vez que hemos alcanzado las dos cumbres del Conchizu y el Ciruenzo, descendemos por la misma valleja por la que ascendimos con anterioridad y volvemos al mismo punto en el que abandonamos anteriormente el sendero de las Conchas de la Jorcá. Únicamente nos queda  continuar descendiendo por la senda con dirección hacía los Puertos de Cabañes. En su parte final, justo antes de cruzar un estacado, el sendero se bifurca y un ramal asciende por nuestra izquierda bajo los Parés de Losa, en dirección al  Cotorru y el Portillo Llosa, paso hacía los puertos de Quión. Nosotros evitamos ese ramal y continuamos nuestro descenso hasta llegar a una pista que llega hasta el lugar conocido como Los Pejos, por debajo del  cordal que forman el Cotorru, el Collao Los Hitos y el Cuetu o Pica los Hitos.  La pista nos conduce hasta  el lugar conocido como La Prá, prado con cabaña cercano ya al Collao Pelea, desde donde descendemos por la misma para volver a Cabañes alcanzando la Tená Juanfría. A partir de aquí solo nos queda remontar hasta el Coterón del Cueto y, por camino ya conocido, volver al pueblo de Cabañes, punto de inicio y final de esta actividad. 



DICCIONARIO DE TOPÓNIMOS

CUEDÁVANES = CODAVANES = COVADANES: Cueva localizada en lo alto de la Cuesta Tiñines, en la pared del Conchizu. De ambas maneras oí su nombre en boca de vecinos de Cabañes y Penduso
LA JORCÁ = LA JORCÁ PENDUSO = LA JORCÁ CIRUENZO: Collada entre las cumbres del Ciruenzo y el Conchizu. En Bejes me la nombraron como la Jorcá Penduso ya que al asomarse a ella se pueden ver las casas de Penduso abajo

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